jueves, 13 de diciembre de 2007

Toreros

Asco de oficio. No hay corazón más negro que el de un torero. Bueno, la gente que disfruta al ver el espectáculo de este asesino tiene el corazón del mismo color. ¡Olee, olee! Cada "olee" está anunciando la cuenta regresiva de esta pobre criatura. Con cada "olee" la muerte está más y más cerca. Está condenado a morir. Condenado a sentir como 80 centímetros de espada atraviesan su cuerpo. Al escuchar la palabra "torero" siento que regreso al pasado, se me vienen a la mente los cristianos comidos por los leones. ¿Qué ironía no? año 2007 y la mente humana no evoluciona.

¡No más toros asesinados! ¡No a los toreros!

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